​“El Arquitecto del Hemisferio: Marco Rubio y la Reconfiguración del Poder en Venezuela”

Ene 29, 2026

Marco Rubio volvió a «su casa», el Senado, pero esta vez desde el otro lado del estrado. Como Secretario de Estado, Rubio compareció ante el Comité de Relaciones Exteriores para defender la postura de la administración Trump tras los eventos sísmicos de principios de mes en Venezuela.

Aquí tienes un análisis de los puntos clave de su intervención y lo que esto significa para la geopolítica regional:

1. El «Arquitecto» del Plan de Tres Fases

Rubio presentó formalmente el plan de Washington para la «nueva» Venezuela, estructurado en tres etapas: Estabilización, Recuperación y Transición.

Análisis: No es solo diplomacia; es una tutela económica. Rubio fue claro en que Estados Unidos controlará el flujo del petróleo venezolano para «evitar la corrupción», asegurando que las empresas occidentales tengan acceso preferencial. Es el regreso de la Doctrina Monroe con un fuerte componente energético.

2. «Zanahoria y Garrote» para Delcy Rodríguez

Uno de los momentos más tensos fue cuando Rubio se refirió a la presidenta interina, Delcy Rodríguez. Aunque afirmó que la relación es «productiva», lanzó una advertencia directa: el uso de la fuerza sigue sobre la mesa si ella no coopera con el plan de estabilización de EE. UU.

Análisis: Rubio está actuando como el «policía malo» de la administración. Su mensaje fue que la soberanía venezolana está, por ahora, condicionada al cumplimiento de la agenda de Washington.

3. El polémico «No es un acto de guerra»

Ante los cuestionamientos del senador Tim Kaine sobre por qué no se pidió permiso al Congreso para la operación militar del 3 de enero (donde se capturó a Maduro), Rubio sostuvo que fue una «operación antiterrorista y antinarcóticos», no una ocupación.

Análisis: Rubio está estirando las facultades ejecutivas al máximo. Al clasificar la captura de un jefe de Estado como un asunto policial/militar menor, sienta un precedente de intervención directa que incomoda incluso a algunos de sus antiguos colegas republicanos.

4. Geopolítica y «Lapsus» en el Ártico

La audiencia no estuvo exenta de roces. Kaine lo presionó sobre los comentarios de Donald Trump en Davos, donde el presidente confundió a Islandia con Groenlandia. Rubio, con su habitual agilidad política, capeó el temporal diciendo que «el mensaje de fondo era lo importante».

Análisis: Rubio también aprovechó para hablar de la OTAN, sugiriendo una «reimaginación» de la alianza donde Europa asuma más carga, mientras EE. UU. se enfoca en el Hemisferio Occidental y el Pacífico.

Conclusión

La comparecencia de hoy confirma que Marco Rubio no es solo un diplomático; es el estratega en jefe de una política exterior que prioriza el control territorial y económico en América Latina. Su tono fue firme, sin concesiones a la oposición demócrata y dejando claro que, para él, la crisis de Venezuela no es un problema internacional, sino un asunto doméstico de seguridad nacional de EE. UU.

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