​El Plan de Tres Fases: La Estrategia de EE. UU. tras la Intervención en Venezuela

Ene 8, 2026

La relación entre Washington y Caracas ha dado un giro histórico en los primeros días de 2026. Tras la operación militar ejecutada el 3 de enero, que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su traslado a una cárcel federal en Nueva York, la administración de Donald Trump ha comenzado a desplegar una hoja de ruta centrada en el control energético y la reestructuración política.
​1. Estabilización y Control del Petróleo
​El pilar inmediato del plan estadounidense es la seguridad energética. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha confirmado que el objetivo primordial es reactivar la producción petrolera, que se encontraba estancada por años de sanciones y falta de inversión.
​Exportación Masiva: EE. UU. planea recibir entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano para venderlos a precio de mercado.
​Gestión de Fondos: Washington controlará los ingresos generados por estas ventas, bajo la premisa de utilizarlos para la reconstrucción del país y evitar que caigan en manos de estructuras del antiguo gobierno.
​Infraestructura: Se ha autorizado la importación de tecnología avanzada para modernizar las refinerías y la red eléctrica, puntos críticos para estabilizar la economía.
​2. Recuperación e Intervención Humanitaria
​La segunda fase busca mitigar la crisis social para evitar un colapso migratorio mayor. Estados Unidos se ha posicionado como el principal socio comercial de facto, facilitando la llegada masiva de:
​Productos agrícolas y alimentos básicos.
​Medicamentos y dispositivos médicos.
​Apoyo técnico para el restablecimiento de servicios básicos.
​3. Transición Política y «Gobernanza»
​El punto más polémico es la intención de Washington de «administrar» el país durante un periodo de transición. Aunque existe un gobierno interino en Caracas liderado por figuras locales, el presidente Trump ha declarado que EE. UU. estará «muy implicado» en la gobernanza hasta asegurar una «transición segura y juiciosa».
​Reconciliación Nacional: El plan incluye amnistías para opositores y el retorno de figuras políticas en el exilio.
​Presencia Militar: La «Operación Lanza del Sur» mantiene un bloqueo naval y vigilancia en el Caribe para evitar el tráfico de drogas y asegurar que el flujo de crudo sea exclusivamente hacia puertos autorizados.
​Un Escenario de Incertidumbre
​Mientras la ONU y diversos países de América Latina han calificado la intervención como un «precedente peligroso», los planes de EE. UU. avanzan con rapidez. La meta final declarada es convertir a Venezuela en un aliado estratégico estable, alejándolo de la influencia de China y Rusia, y asegurando el suministro energético del hemisferio bajo supervisión estadounidense.

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