El pontífice hizo un llamado urgente a la ayuda internacional y envió asistencia económica tras el aluvión que deja centenares de fallecidos y miles de desaparecidos en la región.
El papa León XIV alentó este domingo a apoyar a Nepal y el Tíbet para hacer frente a la grave crisis humanitaria generada por la letal riada que azotó la región el pasado miércoles 25 de agosto, dejando un trágico saldo de víctimas y daños generalizados.
«Aseguro mi oración a los afectados por el terrible aluvión en Nepal y el Tíbet», expresó el pontífice durante el rezo del Ángelus, realizado desde su residencia de descanso en Castel Gandolfo ante cientos de fieles reunidos en el lugar.
Durante su mensaje, el Papa pidió mantener en las oraciones a quienes perdieron la vida, a los heridos, a los desaparecidos y a sus familiares, así como a los equipos de rescate que trabajan en las labores de auxilio. «Que la atención de todos pueda aliviar el sufrimiento y brindar la ayuda necesaria a la población», urgió, confirmando además el envío de una contribución económica directa a Nepal, cuya cifra se mantiene en reserva.
El balance oficial de las autoridades nepalíes tras la catástrofe en la zona fronteriza con China asciende a 768 víctimas mortales, mientras que más de 3.000 personas continúan desaparecidas.
Cierre por la paz
Hacia el final de su intervención, el Papa renovó su llamado a la oración por la concordia internacional.
«¡Que aumenten en el mundo quienes reparten con valentía el pan de la paz, superando las divisiones, promoviendo la justicia y practicando el perdón por el bien de todos!», concluyó.





