El Gobierno estadounidense busca acordar con el gobierno encargado la adquisición de derechos sobre yacimientos clave, en un esfuerzo por fortalecer su seguridad energética ante la tensión global en Irán y Ucrania.
El gobierno de Estados Unidos adelanta conversaciones con el gobierno encargado de Venezuela con el objetivo de adquirir activos y derechos de propiedad en diversos campos petroleros del país sudamericano, según reveló un reporte del portal de noticias Axios basado en declaraciones de dos funcionarios estadounidenses.
De concretarse, el histórico pacto podría duplicar las reservas de crudo de Estados Unidos al otorgarle acceso directo a los recursos de Venezuela, la nación con las mayores reservas probadas de petróleo en el mundo, estimadas en casi 300.000 millones de barriles.
Un giro estratégico para la energía global
«Llamar a este acuerdo enorme sería quedarse corto. Es masivo», aseguró una de las fuentes gubernamentales a Axios. La estrategia de la administración de Donald Trump se centra en tomar control de activos en al menos una docena de yacimientos clave dentro del territorio venezolano.
La iniciativa responde al impacto de los conflictos geopolíticos en Ucrania e Irán, así como a los bajos niveles en las reservas estratégicas de crudo estadounidenses. Anteriormente, la mayoría de estos yacimientos se encontraba bajo el control de antiguos actores de la industria local vinculados a investigaciones por irregularidades o bajo la operación de socios estratégicos chinos.
Como parte del impulso a esta agenda, se prevé que el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, viaje a Venezuela en los próximos días para sostener reuniones dirigidas a acelerar la producción mediante la participación de compañías petroleras estadounidenses.





