Liberal Party
56.104.503 votos
Workers’ Party
53.879.538 votos
Avante
3.448.569 votos
Mission Party
2.675.887 votos
Social Democratic Party
2.605.148 votos
El escrutinio de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil ha confirmado un escenario de profunda polarización política en el país sudamericano. Con el avance del conteo oficial, ningún candidato logró alcanzar el porcentaje necesario para asegurar la victoria en esta primera fase, por lo que la contienda electoral se definirá en un balotaje.
Un pulso cabeza a cabeza
La jornada electoral dejó al senador Flávio Bolsonaro (Partido Liberal – PL) al frente con el 47,24 % de los votos (55.667.750 sufragios), superando las expectativas iniciales de los sondeos previos. Por su parte, el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores – PT) se mantiene muy cerca en el segundo puesto con el 44,91 % y un total de 52.913.725 votos.
Ambos bloques políticos se preparan ahora para intensificar sus campañas de cara a la segunda vuelta, donde la captación de apoyos del centro político y de los sectores que quedaron fuera de la pelea final será determinante.
El peso de las candidaturas minoritarias
Las demás fuerzas políticas registraron apoyos minoritarios que reflejan la fragmentación del electorado, aunque sin alterar la tendencia principal hacia el enfrentamiento directo entre los dos grandes favoritos:
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Augusto Cury (Avante): 2,90 % — 3.417.841 votos
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Renan Santos (Missão): 2,26 % — 2.657.886 votos
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Ronaldo Caiado (PSD): 2,20 % — 2.588.509 votos
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Romeu Zema (Novo): 0,28 % — 324.348 votos
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Samara (UP): 0,10 % — 122.162 votos
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Hertz Dias (PSTU): 0,04 % — 42.792 votos
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Clariana Barão (DC): 0,03 % — 39.750 votos
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Edmilson Costa (PCB): 0,02 % — 22.441 votos
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Veterinário Wilson Grassi (Democrata): 0,01 % — 16.734 votos
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Rui Costa Pimenta (PCO): 0,01 % — 14.934 votos
Panorama hacia el balotaje
Con estos resultados preliminares, el escenario político brasileño entra en semanas de máxima tensión. Las campañas de Bolsonaro y Lula buscarán movilizar a los votantes en un contexto marcado por una alta participación y una marcada división nacional, configurando una de las elecciones más disputadas de la historia democrática reciente del país.





