La creciente disparidad entre la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) y los precios reales del mercado local ha provocado una severa pérdida del poder adquisitivo en el estado Mérida. Tanto pensionados como comerciantes alertan que esta distorsión económica erosiona diariamente los presupuestos familiares y pone en riesgo la actividad comercial de la entidad andina.
Impacto en los jubilados y la salud
Los adultos mayores enfrentan graves dificultades para cubrir sus necesidades básicas, siendo el sector salud uno de los más afectados:
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Incapacidad de compra: El monto asignado a las pensiones no alcanza para adquirir los insumos médicos y tratamientos de uso diario.
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Denuncia del sector: Mauro Barrios, jubilado de la entidad, advirtió a través de Unión Radio que los ingresos actuales resultan completamente insuficientes para costear los medicamentos esenciales que requieren de forma permanente.
Riesgo de descapitalización en el comercio local
Por su parte, los propietarios de negocios expresaron su preocupación por el deterioro progresivo de sus capitales al momento de reponer inventario:
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Distorsión operativa: Los comerciantes compran la mercancía en moneda extranjera, pero están legalmente obligados a facturar a la tasa oficial del BCV.
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Pérdida de margen: Esta diferencia reduce de forma drástica sus ganancias y limita la operatividad de los establecimientos.
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Testimonio del gremio: El comerciante local Gregorio Avendaño enfatizó que la continua variación en el valor de la divisa disminuye el rendimiento de las ventas al momento de renovar anaqueles.
Ante este panorama, los empresarios locales advierten sobre el inminente riesgo de descapitalización que amenaza con paralizar el tejido comercial en la región.





