Caracas. A más de un mes de los devastadores terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, la opacidad informativa y las deficiencias en la distribución de la ayuda humanitaria mantienen en incertidumbre a miles de familias afectadas.
El gobierno encargado encabezado por Delcy Rodríguez suspendió la publicación del balance diario que daba cuenta de fallecidos, heridos, personas rescatadas y familias damnificadas tras el desplome masivo de edificaciones en distintas regiones del país.
Cifras congeladas y desinformación
La última actualización oficial la ofreció el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, el pasado 24 de julio. Para esa fecha, el reporte contabilizaba:
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Fallecidos: 5.546 personas.
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Heridos: 16.740 personas.
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Rescatados: 6.462 personas.
Desde el inicio de la emergencia, la ausencia de una lista oficial de personas desaparecidas por parte del Ejecutivo ha generado duras críticas por parte de familiares y voluntarios. Ante este vacío, la propia ciudadanía ha tenido que elaborar registros independientes para intentar rastrear a quienes aún podrían estar atrapados bajo los escombros.
Distribución insuficiente de ayuda humanitaria
A la falta de cifras actualizadas se suma el desconocimiento sobre el avance de la ayuda internacional. Aunque han ingresado cargamentos con alimentos, medicinas y artículos de higiene a través del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, la Base Aérea La Carlota y otros terminales del país, los insumos no están llegando a la totalidad de las víctimas.
Frente a la cobertura insuficiente por parte de las autoridades, la sociedad civil, el sector privado y organizaciones sin fines de lucro como Cáritas Venezuela han asumido un rol protagónico. Estas organizaciones continúan gestionando y trasladando donaciones para atender a las familias que permanecen en refugios temporales en Caracas y La Guaira, mientras el gobierno interino evalúa mecanismos para la construcción de nuevas viviendas.





