Este 28 de julio de 2026 se cumplen dos años de las elecciones presidenciales celebradas en Venezuela en 2024, una jornada que quedó grabada en la historia política contemporánea como un momento de movilización ciudadana sin precedentes. Desde las primeras horas de la madrugada de aquel domingo, millones de venezolanos en Caracas, Miranda, Zulia, Carabobo, Lara y el resto de los estados acudieron de forma pacífica a las urnas para expresar su voluntad de cambio y otorgarle una amplia victoria electoral al candidato de la Plataforma Unitaria Democrática, Edmundo González Urrutia.
Organización y defensa del voto: El triunfo de la ciudadanía
El éxito de aquella jornada no solo residió en la masiva participación, sino en la sólida estructura de contraloría cívica organizada por la oposición democrática. Articulados bajo el liderazgo de María Corina Machado, la red de testigos, los comanditos y el equipo del plan 600K lograron custodiar el proceso electoral de principio a fin.
A pesar de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó posteriormente a Nicolás Maduro sin presentar los resultados desglosados por mesa ni realizar las auditorías exigidas por la ley, la plataforma opositora concretó una hazaña inédita:
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Recolección y digitalización: Se logró rescatar, digitalizar y publicar el 83,5% de las actas de escrutinio físicas, impresas directamente por las máquinas de votación en todo el territorio nacional.
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Prueba de transparencia: Este archivo documental sirvió para demostrar con datos verificables la victoria opositora.
El respaldo internacional y la falta de legitimidad oficial
La veracidad de los datos presentados por la oposición y las irregularidades del proceso oficial contaron con el lapidario diagnóstico de organismos internacionales independientes:
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El Centro Carter: Invitado oficial del propio Poder Electoral para supervisar los comicios, concluyó en su informe definitivo que la elección no podía ser considerada democrática, ya que incumplió los estándares internacionales de integridad electoral.
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Panel de Expertos de la ONU: Señaló de manera categórica que el proceso de escrutinio anunciado por el CNE careció de los niveles básicos de transparencia e integridad técnica.
A dos años de aquella gesta cívica, el 28 de julio de 2024 sigue resonando como el día en que la voluntad democrática de los venezolanos quedó plasmada en actas públicas que el mundo entero conoció y validó.





