EE. UU. lanza ofensiva diplomática para desmantelar la Corte Penal Internacional

Jul 15, 2026

El Secretario de Estado, Marco Rubio, anunció este lunes una nueva estrategia agresiva del gobierno de Estados Unidos para debilitar a la Corte Penal Internacional (CPI). La administración Trump busca presionar a sus aliados internacionales para que abandonen el organismo, calificándolo como una amenaza directa a la soberanía nacional.

Los argumentos de Washington

El Departamento de Estado sostiene que la CPI actúa fuera de sus competencias al intentar procesar a personal estadounidense. Según Rubio, la Corte mantiene una «guerra» contra el país a través del uso de tratados y estatutos internacionales, lo cual considera «intolerable».

Los puntos clave de esta postura son:

  • Soberanía nacional: Estados Unidos sostiene que la Corte no tiene autoridad para juzgar a sus militares o funcionarios que actúan en defensa de los intereses nacionales.

  • Críticas previas: La postura de Washington se ha endurecido tras las investigaciones de la CPI sobre presuntos crímenes de guerra cometidos por personal estadounidense en Afganistán y por sus acciones respecto a funcionarios israelíes.

  • Estatus legal: Es importante recordar que Estados Unidos no es firmante del Estatuto de Roma, el tratado fundacional de la Corte.

Medidas y sanciones anunciadas

La nueva política de la administración Trump incluye una serie de acciones coercitivas para aislar a la institución con sede en La Haya:

  • Restricciones migratorias: Se prohibirá la entrada a Estados Unidos a todo el personal vinculado a la CPI.

  • Sanciones económicas: Aumento de las medidas punitivas contra miembros de la Corte y organizaciones afiliadas.

  • Presión diplomática: El Departamento de Estado convocará a embajadores y altos funcionarios extranjeros para exponer lo que consideran «abusos de la CPI» y exigir su retiro del organismo.

  • Condicionalidad de ayuda: Washington aplicará un «mayor escrutinio» a aquellas naciones que reciban asistencia estadounidense pero que se nieguen a desconocer la autoridad de la Corte.

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