El Gobierno de Estados Unidos reafirmó su postura crítica frente a las restricciones políticas en Venezuela, subrayando la necesidad de que la líder opositora María Corina Machado cuente con las garantías necesarias para regresar al país y competir en igualdad de condiciones en un futuro proceso electoral.
El pronunciamiento de Michael Kozak
Durante una audiencia ante el Subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, Michael Kozak, alto funcionario del Departamento de Estado, dejó clara la posición de la administración estadounidense. A preguntas de la congresista María Elvira Salazar, Kozak confirmó que Washington ha sido enfático en sus exigencias hacia el Palacio de Miraflores.
“Esperamos que María Corina Machado pueda regresar y participar libremente en una elección”, afirmó Kozak, asegurando que este mensaje ha sido transmitido con total claridad a las autoridades venezolanas.
Puntos clave de la declaración
La intervención de Kozak destaca tres pilares fundamentales de la política exterior estadounidense hacia Venezuela en este contexto:
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Integridad Física: La exigencia de garantías de seguridad para los líderes de la oposición que se encuentran dentro y fuera del país.
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Levantamiento de Inhabilitaciones: El reconocimiento de que una elección solo será considerada legítima si todos los actores políticos pueden participar sin restricciones administrativas o judiciales.
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Presión Diplomática: La ratificación de que el retorno de figuras clave como Machado es una condición sine qua non para el restablecimiento de la normalidad democrática.
Contexto de la audiencia
La consulta de la parlamentaria Salazar surge en un momento de intenso debate sobre la efectividad de las negociaciones y la presión internacional. Al preguntar directamente sobre si se han exigido garantías específicas para la integridad de los líderes opositores, la respuesta de Kozak busca despejar dudas sobre la firmeza de Washington en la defensa de los derechos políticos en la región.





