León XIV en Jueves Santo: Un llamado a la humildad frente a las «lógicas de dominio»

Abr 2, 2026

En una emotiva ceremonia que marca el inicio de su primera Semana Santa como pontífice, el papa León XIV presidió la Misa Crismal en la basílica de San Pedro. Durante su homilía, el Santo Padre lanzó un mensaje contundente al clero y a los fieles, instándolos a rechazar la soberbia en favor de un servicio auténtico.
​El rechazo a la prepotencia
​El pontífice fue claro al señalar que el éxito de la misión cristiana —ya sea en lo pastoral, lo social o lo político— no puede fundamentarse en el poder autoritario. Sus palabras resonaron con fuerza en el templo:
​»Es prioritario recordar que ni en el ámbito pastoral, ni en el ámbito social y político, el bien puede provenir de la prepotencia».
​Para León XIV, el camino correcto no se basa en «estrategias calculadoras», sino en:
​El compartir la vida cotidiana con los demás.
​El servicio desinteresado.
​El diálogo y el respeto mutuo.
​Inicio del Triduo Pascual
​La Misa Crismal no es solo una tradición; es el corazón del Jueves Santo. En esta celebración, que se replica en todas las catedrales del mundo, se conmemora la institución del orden sacerdotal.
​Es un momento de profunda introspección para el clero, donde los sacerdotes renuevan sus votos de pobreza, castidad y obediencia, dando así comienzo formal al Triduo Pascual, el periodo más sagrado de la liturgia católica que culminará con la Resurrección.
Por cierto, como dato curioso de «fe de erratas» histórica: hasta el día de hoy, el último León en el Vaticano fue León XIII (quien nos dejó en 1903). Si este León XIV es un personaje de ficción o un vistazo al futuro, ¡ciertamente ha entrado con un discurso muy necesario para los tiempos que corren!

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